Escapada rura-invernal en Huesca

No lo voy a negar: lo ideal hubiese sido pasar las navidades en el Caribe. Pero este año eso no ha sido posible y nos hemos quedado por Barcelona así que hemos aprovechado para hacer una pequeña escapada rural al ladito de Jaca para poder ir a esquiar a Candanchú. Nieve, puestas de sol, pueblos de piedra, tranquilidad y amigos. No es Riviera Maya, pero no ha estado nada mal. Os lo cuento. 

El objetivo principal de esta escapada era pasar tiempo de calidad con los amigos, por lo que buscábamos una bonita casa rural que no estuviese muy lejos de algunas pistas de ski y que, a ser  posible, estuviese en algún sitio que no conociésemos. Después de tantear diferentes opciones, nos acabamos decantando por la casa rural Arco Verde en Santa Engracia de Jaca.

La casa rural cuenta con 9 habitaciones repartidas en 3 plantas y una buhardilla desde donde ver las estrellas (porque sí queridos, más allá de las ciudades hay cielos llenos de estrellas). La casa además tiene zona para hacer barbacoa (que aprovechamos) y un super comedor-cocina para disfrutar de la tranquilidad de la casa. Begoña, la dueña, es un encanto y se encargó de que todo fuese perfecto (nos dejó hasta bombones para nuestra llegada). Os dejo aquí el link para que podáis echarle un vistazo en booking dónde tiene una valoración de 9.5.

 El primer día hicimos una rápida parada en Huesca para comer. Aunque de estas zonas me acostumbran a gustar más los pueblecitos que las ciudades, pasar una mañana en Huesca puede ser interesante. La zona del centro con la catedral y las tiendas comerciales es agradable de pasear (especialmente en navidad, donde hay un mercado navideño y una pista de hielo en la plaza central) y además, cuenta con el Ultramarinos más antiguo de España. 

Aunque, como ya comentaba al principio del post, uno de los motivos principales de la escapada era ir a esquiar y aprovechamos para conocer la estación de Candanchú. Hablamos de 50 km de pistas de todos los niveles, abierta a todo tipo de esquiador. Dos de nosotros elegimos hacer clases con un monitor y fue un acierto porque nos ayudó a coger la confianza que nos faltaba y poder esquiar por nuestra cuenta toda la tarde. Llegar a las pistas es muy fácil y se encuentran a unos 50 minutos de la casa rural. 

Se pueden comprar los forfaits por internet pero como no nos queríamos arriesgar por si el tiempo no era bueno, nosotros lo compramos directamente en pistas. Forfait de un día (domingo) + alquiler de material + seguro médico: 60€.

Después de todo el día esquiando decidimos ir a Jaca a cenar. Jaca es una localidad que está a 10 minutos de la casa rural y dónde encontrarás bastante vidilla. Si lo visitas de día, no te pierdas el Castillo de San Pedro, es uno de los monumentos más importantes de Huesca. La oferta gastronómica es muy decente y nos recomendaron para comer en el restaurante La Tasca de Ana de comida casera y tradicional. Nos apetecía algo un poco más guarro y nos decantamos por las hamburguesas de Wilson: un BBB en toda regla. 

El último día decidimos relajarnos en la casa, aprovechando que teníamos barbacoa y disfrutar del tiempo que nos quedaba antes de acabar la escapada preparando una buena parrillada de carnes y verduras a la brasa. Reitero lo que he avanzado al principio: una muy buena opción para pasar un fin de semana invernal por la zona de Huesca.