5 cosas que no te puedes perder en Milán

Milán es el patito feo de Italia. Mucha gente dice que no tiene encanto; que no hay nada que ver en la capital de la moda italiana. Y yo, lo siento, pero no estoy de acuerdo. Aunque es verdad que Florencia, Roma o Nápoles le dan mil vueltas (desde mi punto de vista), Milán está guay para estar 1 día o incluso pasar un fin de semana más "de tranquis". Os dejo aquí 5 cosas que nadie que visite Milán puede perderse:

Duomo
Duomo

1. El duomo. La catedral de Milán (más conocida como Duomo) es una de las catedrales más espectaculares que he visto jamás. Es guay porque nada más salir del metro te la encuentras de cara e impresiona muchísimo. Son casi 12000 m2 de superficie y tiene espacio para unas 40000 personas, para que te hagas una idea de sus dimensiones. CONSEJO: no os quedéis solo con las vistas del exterior. Entrar y subid al tejado. Es simplemente espectacular. Se puede llegar a la terraza a pie (que es gratuito a parte de los 2€ que hay que pagar para entrar a la basílica) o subir en ascensor (con un suplemento de 13€). Pero os prometo que vale muchísimo la pena.

2. Pasear por el barrio de Navigli. A unos 25 minutos a pie caminando desde el Duomo, se encuentra el barrio de Navigli, la "venecia" milanesa. Es un barrio formado por canales, bares y tiendas muy cool mires donde mires. Es también una buena opción para los que queráis salir por la noche. 

Aunque es un barrio del siglo XII diseñado por Leonardo da Vinci, hace poco que se ha puesto de moda y vale la pena explorarlo.

3. Tomar un Spritz en el barrio de Brera. Otro de los barrios que no os podéis perder en Milán. Se considera el barrio bohemio de la ciudad y a nosotras nos encantó. Tiene un ambiente juvenil y universitario que da pie a pasear por la zona. Otra zona con buen ambiente, tiendas de segunda mano con mucho rollo, restaurantes bonitos... nosotras estuvimos tomando algo (osea, Spritz) en el bar Cinc y nos enamoramos de la zona.

4. Galerias Vittorio Emanuelle II. Justo al lado del Duomo se encuentra lo que llaman "el cuadrilátero de oro". Aunque probablemente no vas a poder permitirte mucha cosa (allí se encuentran las tiendas de las firmas más reconocidas del mundo), pasear por sus calles bajo las cúpulas de cristal es impresionante. CURIOSIDAD: En el octágono central de la galería se encuentra un mosaico que muestra el escudo familiar de los Savoia con un "famoso" toro. Según la tradición, tendrá buena suerte aquel que dé un giro completo por encima del toro, con el pie derecho y con los ojos cerrados. 

5. Castillo Sforzesco - El Castillo Sforzesco fue construido como fortaleza en 1368. Posteriormente fue transformado en un espléndido palacio ducal que quedaría prácticamente destruido durante la República Ambrosiana y a día de hoy acoge varios museos de la ciudad. Aunque yo no entré a los museos, pasar por la zona y ver la estructura del castillo ya me valió la pena.

6. Ya, he dicho que eran 5 cosas. Pero ésta, aunque no es imprescindible, tiene que ser guay si consigues coger hora a tiempo. En Milán se encuentra el cuadro de la última cena de Leonardo da Vinci. En ninguna de las dos ocasiones que he visitado Milán he podido verlo (hay que reservar con más de 2 meses de antelación en esta web). Es caro, alrededor de los 40€ pero: ¿os imagináis estar delante de semejante obra de arte?

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