Las 5 cosas que tienes que hacer en tu primer viaje a Costa Oeste

El viaje a Costa Oeste es un sueño viajero para todos los que disfrutamos descubriendo el mundo. Podría hablar del Gran Cañón, del Golden Gate, de las cascadas de Yosemite o de Horseshoe Bend. Pero si hay 5 cosas que creo que me encantó hacer en mi primer viaje, fueron las siguientes:

1. Sentirte un personaje del Western en Monument Valley

Aunque Monument Valley ya se aleje un poquito de lo que consideramos Costa Oeste, me parece una visita obligada en un primer viaje a esta zona. El paisaje que vi allí no lo había visto ni siquiera parecido en ningún otro sitio. Es una zona protegida por los nativos navajos y hay que pagar a modo de parque natural. Nosotras llegamos tarde y ya no había nadie en la taquilla, con lo que nos ahorramos los 20$ de acceso. Además, pudimos disfrutar de la puesta de sol en medio de aquel desierto y aquellas mesetas rocosas que, para hacerlo extremadamente perfecto, solo hubiese faltado que pasase ante nosotras una de las famosas bolas del desierto. 

2. Apostar en un Casino de Las Vegas

Quizás es porque me habían dicho que esta ciudad no me gustaría demasiado o porque por mucho que te hablen de ella, Las Vegas es demasiado bestia para imaginártela antes de conocerla. Pero, la realidad es, que me flipó esta ciudad. Las Vegas tiene una pirámide enorme, una imitación de la ciudad de Venecia, una montaña rusa en medio de la calle y espectáculos pirotécnicos en cada hotel por el que pasas. Si más no, podríamos decir que se sale de lo normal.

Nosotras decidimos hacer la super inversión en el casino y pusimos 25$ por persona. Cabe decir que nos preocupamos un poco por nuestros principios de ludopatía porque estuvimos como 4 horas allí sin darnos cuenta. A nuestro favor decir que salimos con el triple de dinero y nos financiamos con los beneficios la siguiente noche de hotel. Quizás por eso tengo tan buen recuerdo de esa noche... :) 

3. Dormir en un tipi

Antes de llegar a Death Valley, decidimos probar el alojamiento típico de los indios americanos y alquilamos un tipi para las 5 que íbamos. Para los que no lo sepáis, el tipi es esa tienda cónica antiguamente hecha con piel de animal (la nuestra era sintética, lo prometo), que se asocia a cualquier imagen de indio que hayáis visto.

La "habitación" está muy lograda aunque no es apta para frioleros ni para aquellos que tengan miedo a sufrir el ataque de un oso en medio de la noche. Para todos los demás, ¡súper recomendable!

4. Conducir en Death Valley

Si tu ruta incluye Yosemite y Las Vegas, pasar por Death Valley es inevitable. Aunque al principio lo consideramos un puro trámite, ahora agradecemos muchísimo haberlo hecho porque nos sorprendió y nos encantó a partes iguales.

Conducir por sus carreteras es digno de un anuncio de Audi. Los paisajes son preciosos, las carreteras están vacías y la sensación de libertad es total.

Eso sí, para los que vayáis en verano, no olvidéis llevar mucha agua y llenar el depósito antes de entrar al desierto porque dentro no hay gasolineras. (esto es aplicable en todas las épocas del año).

Como paradas obligatorias, diría Badwater Basin, el punto más bajo de América del norte a 86 metros bajo el nivel del mar y Zabriskie Point, lo que considero sin duda el mejor mirador de toda la zona. 

5. Desayunar en un bar de Arizona

Para los que de Estados Unidos conocemos básicamente Nueva York y California, visitar un bar de carretera de Arizona me parece una experiencia obligatoria, para ver en primera persona el auténtico ciudadano americano y entender mejor la realidad del país. No todo es el Lobo de Wall Street y Ocean's Eleven. 

Nosotras pedimos tortitas con sirope de arce y café americano para sentarnos, simplemente, a contemplar. De verdad, no tiene desperdicio.