Mis favoritos de Marrakech

Los que me conocéis sabéis que soy una enamorada de Marruecos: de sus ciudades, su arquitectura, su cultura y su gente. La primera vez que fui, tuve la oportunidad de visitar Marrakech, el desierto de Merzouga y Fez y, un año después, dediqué 3 días a conocer solo la vieja y mágica ciudad roja: Marrakech. 

Después de dos visitas, tengo claros cuáles son los imperdibles de la ciudad para mí:

Jardines Majorelle. Los jardines que sirvieron de inspiración a Yves Saint Laurent. Solo por eso, a mi ya me apetecía ir. Se trata de unos jardines de grandes dimensiones con multitud de plantas distintas: cactus, palmeras, bambús...y con la particularidad de tener todos los edificios pintados de azul Índigo. El coste de entrada es de 70 dh (7€).

El zoco de Marrakech, un laberinto de callejuelas llenas de puestos y tenderetes donde los marroquíes hacen sus compras y los amantes del regateo encuentran su paraíso. El zoco es enorme: se extienda desde la Plaza de Jamaa el Fna y ocupa decenas de laberínticas calles. Para mi sorpresa, la gran parte del mercado está tapado, por lo que el sol no es un problema. En el zoco encontraréis a los artesanos agrupados por gremios: tintoreros, cesteros, joyeros...cada zona se dedica a vender algo concreto. Hay una cosa que debéis saber si lo visitáis: seguro que en algún momento os perdéis y decenas de niños os quieren indicar como llegar a Jamaa el Fna. No sufráis, nos ha pasado a todos. Simplemente seguid los cartelitos que hay en las esquinas de las calles y llevan a la plaza central y, sobre todo, no desesperéis.

Plaza Jemaa el Fna - el centro neurálgico de la ciudad y el lugar más importante de la medina. Durante el día encontraréis mil cosas que os llamarán la atención: desde domadores de monos (que os harán moriros de pena porque los llevan atados con cadenas en malas condiciones) hasta encantadores de serpientes pasando por dentistas exponiendo sus últimas piezas extraídas. Además, encontraréis mil puestos de zumos de naranja, especias y menta. Por la noche, esta plaza es otra: desaparecen los tenderetes de la mañana y se llena de puestos de comida donde se puede cenar con música improvisada, espectáculos y tatuadoras de henna. Algo único.

Medersa Ben Youssef - las medersas (o medrazas) son los colegios musulmanes de estudios superiores que están especializados en estudios religiosos. La madraza de Ben Youssef se construyó para los estudiantes de la mezquita cercana con el mismo nombre. Además de ser la más importante también es la más grande de Marruecos. Consta de 130 celdas que permitieron alojar hasta 900 estudiantes. Si hay que destacar algo es el patio interior donde la arquitectura árabe se muestra todo su esplendor. Si estáis pensando en visitar la ciudad próximamente, tened en cuenta que estará cerrada hasta mediados del año 2020.

Cafè des Epices - Es una cafetería con terraza panorámica situada en la Plaza de las Especias (de ahí su nombre). El local es un estrecho edificio rojo con terracita a pie de calle y dos pisos (arriba es donde se encuentra la terraza panorámica con parasoles de paja que recomiendo muchísimo). El café y el té a la menta están deliciosos y el personal es joven y simpático; además cuentan con wifi. A parte de la cafetería, la plaza de las especias es muy top. Está llena de puestos de especias (como bien se intuye por su nombre), hennas y ungüentos de mil colores.

Tumbas Saadíes - uno de los sitios más visitados de Marrakech. Fueron abiertas al público en 1917, cuando fueron descubiertas. Datan de finales del siglo XVI y están localizadas en un jardín cerrado al que se accede a través de un pequeño pasillo. Se pueden ver más de 100 tumbas decoradas con mosaicos. En ellas están enterrados los cuerpos de los sirvientes y guerreros de la dinastía saadí. El precio de la entrada es de 70dh (7€).

Palacio de la Bahía. Hablamos de una de las obras arquitectónicas más importantes de Marrakech construida a finales del siglo XIX con el objetivo de ser el palacio más impresionante de todos los tiempos. En las 8 hectáreas de extensión que tiene el palacio se ubican 150 habitaciones que dan a diversos patios y jardines. Aunque mucha gente opina que no es demasiado espectacular porque está completamente vacío, a mí me pareció precioso y sin duda me valió la pena pagar los 10dh (1€) que cuesta entrar.


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