Ideas para una escapada a Venecia más allá de San Marcos

Venecia es una de las ciudades más visitadas de Europa y del mundo. Sus canales y sus góndolas la hacen única. Las visitas exprés a esta ciudad se centran básicamente en descubrir la famosa plaza de San Marco, el puente de Rialto y el Gran Canal; pero Venecia es mucho más. En mi cuarta visita a esta ciudad, le he dado la oportunidad de sorprenderme con su cara menos turística y confieso que no me ha decepcionado. Aquí os dejo mis imprescindibles para esta ciudad italiana más allá del "top 10" que aparezca en cualquier guía. 

Librería Acqua Alta 

Me encanta visitar librerías cuando estoy en Barcelona y también si estoy de viaje. Cuando descubrí ésta no dudé ni un segundo en añadirla a mi lista de pendientes y en esta escapada pude entender qué la hace tan especial. Su nombre lo dice todo "acqua alta"; el fenómeno que de vez en cuando inunda la ciudad veneciana y hace que las calles se llenen de pasarelas de madera para que la vida en la ciudad se interrumpa lo mínimo posible. Pues bien, esta librería tiene todos los libros en alto, en bañeras o en góndolas, evitando así que se mojen cuando se inunda la librería. Es realmente sorprendente. Además, como guinda del pastel, en la librería viven dos gatos gordos que hacen de guardianes de la caja. ¿Cómo no voy a considerar una librería con gatos un imprescindible de cualquier ciudad?

Dirección: Calle Lunga Santa Maria Formosa, 5176b

El barrio de Cannaregio

A todos los que me habéis preguntado por mi escapada a Venecia ya os he hablado de este barrio. Está completamente al norte de la isla, en el lado opuesto de San Marco y cerca del puerto de donde salen los barcos hacia otras islas de la laguna. El turista por metro cuadrado se reduce en un 300% comparado con la zona de San Marco y Rialto y seguramente por eso el ambiente es más auténtico, más singular.

Nosotros decidimos alojarnos en este barrio aún sin conocerlo porque nos pareció el más correcta en relación calidad precio. El hotel que elegimos está a unos 20 minutos de Plaza Roma (a donde llegan los autobuses desde el aeropuerto) y a unos 35 minutos de la Plaza de San Marco . Nuestra elección fue el Hotel Cannaregio 2357, un pequeño hotel 3 estrellas ubicado en una antigua casa que sirve el desayuno en la habitación cada día. (Precio: 105€ la noche. Aprovecho y os dejo mi descuento de 15€ de booking aquí).

Además de pasear por las calles, cruzar los puentes y hacer fotos a los canales, en este barrio encontramos Feelinvenice, una tienda ultra bonita de artistas locales dónde comprar souvenires fuera de lo típico y contribuyendo a los pequeños proyectos artísticos independientes. Las postales, las totebags, las libretas y hasta los imanes son una pasada.

Por lo que respecta al tema gastronómico, también considero esta zona de las mejores para comer. En el canal principal, cuando hace buen tiempo, se toma el aperitivo en las barcas que hay delante de los restaurantes y bares. Nosotros fuimos de copas un par de veces por la zona y los precios nos parecieron muy correctos. Nos recomendaron "Il paradiso perduto" para cenar pero estaba llenísimo cuando llegamos. El barrio está lleno de sitios super auténticos así que si no es ese, cualquier otro de la zona es recomendable. 

Para los amantes del café, descubrimos Torrefazione Cannaregio, una cafetería muy acogedora que sirve más de 20 tipos de cafés con denominación de orígen. 

Sin duda alguna, Cannaregio es el mejor barrio si lo que quieres es observar la vida de los locales y alejarte de la masa turística. 

Belair Fine Art

Seguramente una de las galerías más rompedoras que he visitado jamás.  De hecho, me ha gustado más que museos de arte contemporáneo que he visitado. El espacio es muy amplio, con diferentes salas y muchas obras que sonrojarían a más de uno. Desde cuadros lenticulares que te muestran dos caras de una misma moneda, hasta esculturas de neón y de mármol hasta nuevas versiones de obras como la Mona Lisa. Sin duda alguna, un must no sólo para los amantes del arte, sino para cualquiera que tenga ganas de ver algo distinto (y gratuito) en la ciudad de Venecia. 

Muy cerca también está la galería de Igor Mitoraj, un escultor polaco que murió hace 5 años y que basa su escultura en la feminidad a través del cobre. La visita también es gratuita. 

Palacio Contarini del Bovolo

Habrá mucha gente que diga que las buenas vistas de Venecia son desde el Campanille, pero nosotros ni queríamos hacer colas ni queríamos disfrutar de las vistas rodeados de cien personas más, así que buscamos una alternativa. Después de tantear varias opciones, decidimos subir a la torre que nada más verla, nos recordó a la espiral de Fibonacci. El palacio Contarini del Bovolo data del siglo XV y lo que lo hace más especial es su escalera de caracol. Es de los pocos edificios de Venecia que tiene la fachada que da a la calle más bonita que la que da al Gran Canal.

Subir a la torre tiene un precio de 7€ (bien invertidos desde mi punto de vista). La vista de los tejados y San Marco al fondo es muy bonita y, lo mejor de todo, lo pudimos disfrutar solos. 

Crucero en autobús acuático por el Gran Canal

He decidido especificar "en autobús público" el tema del crucero para no crear falsas expectativas. Si vas a pasar poco tiempo en la ciudad o vas a visitar Murano y Burano (he escrito un post específico sobre la visita de estas dos islas), lo que más a cuenta sale es sacar el ticket de vaporetto de 24h que incluye todos los viajes que tengas que hacer por el Gran Canal sin coste extra (sin el pase son 7.5€ cada viaje).

Cuando volvimos de visitar Murano y Burano, decidimos coger el vaporetto cerca del hotel (para de ferry Casino - San Marcuola) y recorrer el Gran Canal hasta la plaza San Marco. Sin duda alguna, uno de los grandes aciertos del viaje. Tardamos más o menos 40 minutos en recorrer 3/4 partes del Gran Canal y además nos coincidió con la puesta de sol. 

Donde cojas el vaporetto es completamente indiferente. La gracia para mí fue poder cruzar Rialto y verla en su perspectiva más bonita. Además, las fachadas de los palacios que dan al gran canal no tienen desperdicio.